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Diamantes 4Cs

Diamantes 4Cs

A continuación, encontrará la explicación de las ”4 C”, las características que determinan el valor de un diamante por sus iniciales en inglés. 4 C’s

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Las 4Cs de un Diamante 

En esta sección te explicamos de manera sencilla cómo seleccionar un diamante y cómo interpretar sus características. El objetivo no es hacer un curso en gemología pero sí darte las nociones básicas para saber escoger mejor el diamante que buscas y que mejor se adapta a tus necesidades. 

La calidad, y por lo tanto el precio, de un diamante viene definido principalmente por 4 variables: 

·         El peso (en quilates)

·         La pureza (o claridad)

·         El color

·         El corte

Ello es lo que se conoce por las 4C del diamante (por su denominación en Inglés Carat weight, Clarity, Color, Cut)

Ninguna de estas variables tiene mayor importancia que el resto y todas influyen en la calidad de la piedra y por consiguiente en su valor. De entre ellas, sólo el peso es una característica objetiva, mientras que el color, la pureza y el corte pueden variar en función de la apreciación y el rigor que se aplique. Diferencias pequeñas en la combinación de estas variables pueden tener un impacto muy importante en el valor del diamante.

Además de estas variables hay otros elementos importantes como la forma o talla del diamante.


En cualquier caso, la mejor manera de saber lo que estás comprando es mediante el certificado de calidad del diamante que te dará todos los datos del diamante. Recuerda que en Rivialldi, todos nuestros diamantes vienen certificados y sueltos.

Todo ello te lo explicamos en detalle a continuación.


¿Cómo Escoger Un Diamante?

Como resumen, y de manera general, sugerimos como mejor combinación de calidad / precio, diamantes con las siguientes características, lo cual permite obtener un diamante de más quilates por el mismo precio que otro diamante de características más elevadas:

·         Claridad / Pureza VSI a SI

·         Color G a I

Si tienes un presupuesto ajustado, selecciona claridad SI2 y colores H a I. Estos diamantes, bien tallados, conservan mucha luz y brillo.

 

El peso

Es el primer criterio del valor de un diamante y expresa su peso medido en quilates. Un quilate equivale a 200 miligramos, o sea 1/5 parte de un gramo.

El valor por quilate aumenta con el peso, pues es mucho más difícil encontrar una piedra grande que una pequeña. De hecho, el valor de los diamantes aumenta de manera exponencial con los quilates. Tanto que, un diamante de 1 quilate puede valer hasta 5 veces más que uno de 0,50 quilates, siendo ambos del mismo color y pureza.

Además, los gemólogos dividen 1 quilate en 100 puntos. Por ejemplo, si un diamante tiene 65 puntos, quiere decir que tiene 0.65 quilates y que por lo tanto pesa 130 miligramos. Si una joya tiene más de un diamante, se habla del número total de quilates de la joya.

El peso está relacionado con el tamaño pero no de manera proporcional: al aumentar por dos el peso de un diamante su tamaño sólo aumenta un 25%. Esto se debe a que la mayor carga de peso de un diamante se encuentra en la parte inferior de la piedra. Un diamante de medio quilate tiene un diámetro aproximado de 5,2 mm; uno de un quilate de 6,5mm; y uno de dos quilates de 8,2mm. 

 

La Pureza (o Claridad)

La pureza de un diamante es una medida de la presencia o ausencia de inclusiones visibles o no a simple vista o con una lupa de 10 aumentos. Cuanto más claro es un diamante menos luz desvía y más luz refleja y, por tanto, más escaso y valioso es. La Pureza se expresa en diferentes categorías representadas por letras y cifras, tal y como se describe mas abajo.

Los diamantes se forman durante miles de años bajo una enorme presión y a temperaturas muy elevadas. Ese proceso deja en cada diamante unas inclusiones (marcas internas) que determinan su grado de pureza. Las inclusiones (imperfecciones) más comunes son rastros de minerales y fracturas y la mayor de las veces son de tamaños microscópicos, que se deben analizar con lupa. Es extremadamente raro encontrar un diamante perfecto - aquel que no presenta ninguna mancha, línea, trozos de carbón, o grieta (de categoría Flawless).

Las imperfecciones de un diamante influyen significativamente en su valor, pero en la mayoría de casos no alterarán su belleza.

De hecho la mayoría de imperfecciones no se perciben a simple vista, siendo necesaria una lupa. Así,  tanto si adquieres un diamante sin defectos como uno de la categoría VS, el aspecto a simple vista será el mismo, especialmente teniendo en cuenta que lo lucirás engastado en una joya. Sólo para diamantes con una claridad “I” se puede empezar a apreciar la diferencia en el brillo cuando se compara con un diamante de gran pureza “Flawless”.

Por lo tanto, en general, un diamante con una claridad VS es suficiente para lucir en una joya, y constituyen un excelente compromiso de calidad y precio.

En cualquier caso, en Rivialldi no trabajamos con diamantes por debajo de una claridad SI2.

Las categorías de pureza, ordenadas de mejor a peor, son

·         FL (Flawless): La claridad perfecta. Ausencia total de inclusiones así como de  minúsculas imperfecciones en la superficie no visibles a simple vista. Estos diamantes son extremadamente raros de encontrar.

·         IF (Internally Flawless): Ausencia total de inclusiones, pero presencia de minúsculas imperfecciones en la superficie no visibles a simple vista. Estos diamantes también se consideran perfectos.

·         VVS1 (Very Very Small inclusions): Presencia de minúsculas inclusiones y eventualmente de minúsculas imperfecciones en la superficie. Estas imperfecciones son muy difíciles de ver incluso usando una lupa de 10 aumentos.

·         VVS2 (Very Very Small inclusions): Presencia de minúsculas inclusiones y eventualmente de minúsculas imperfecciones en la superficie. Aunque un poco más visibles que en VVS1, tampoco son fácilmente visibles con una lupa de 10 aumentos. Como en el caso de la categoría VVS1, es necesaria una formación especializada en gemología para poder apreciar las inclusiones, incluso usando una lupa.

·         VS1 (Very Small inclusions): Presencia de pequeñas inclusiones y eventualmente pequeñas imperfecciones en la superficie. Dichas inclusiones resultan difíciles de ver si uno no es un experto. Con una lupa, es posible que algún aficionado pueda ver las inclusiones, pero la mayoría no será capaz.

·         VS2 (Very Small inclusions): Presencia de pequeñas inclusiones y eventualmente pequeñas imperfecciones en la superficie, un poco más visibles que en VS1. En este caso resulta fácil ver las inclusiones usando una lupa, pero no son apreciables a simple vista.

·         SI1 (Slightly Included): Presencia importante de pequeñas inclusiones y eventualmente de pequeñas imperfecciones en la superficie. No suelen ser muy difíciles de apreciar cuando se examinan con una lupa, pero normalmente no son visibles a simple vista.

·         SI2 (Slightly Included): Presencia importante de pequeñas inclusiones y eventualmente de pequeñas imperfecciones en la superficie un poco más visibles que en SI1. Son fácilmente visibles con una lupa y limitadamente apreciables a simple vista.

·         I1 (Imperfect): Presencia importante de inclusiones y eventualmente de grandes imperfecciones en la superficie. Algunas de ellas pueden apreciarse a simple vista.

·         I2 (Imperfect): Igual que I1 con la presencia de imperfecciones más importantes, inclusiones generalmente negras, que pueden afectar a su belleza y durabilidad, evidentes incluso para el ojo inexperto.

·         I3 (Imperfect): Piedra que contiene muchas inclusiones y de tal gravedad que su estado es muy quebradizo, tanto como para comprometer su belleza y consistencia. Es el nivel más bajo de calidad.

 

El Color

El color de un diamante es una medida de su grado de transparencia e influye tanto en su brillo y belleza como en su precio, siendo de hecho el segundo factor más importante después del peso.

Por lo general, un diamante tiende a ser ligeramente amarillo, debido a la presencia de átomos de hidrógeno en su estructura. La ausencia total de color en el diamante es muy rara y por lo tanto una piedra completamente incolora tiene más valor.

El color de un diamante se mide con una escala que va desde la letra D (incoloro) hasta la Z (amarillo o marrón) (escala G.I.A. - Gemological Institute of America)

Las tres primeras categorías, "D", "E" y "F" son incoloras, y por ello también las más caras. Las categorías "G", "H" e "I" son casi incoloras y tienen un muy buen compromiso de calidad y precio. Son las que solemos recomendar a nuestros clientes. Las categorías "J", "K", "L" y "M" dejan ver un color muy tenue y permiten ajustar más el presupuesto.

Para ver el color de un diamante, hay que obsérvalo diagonalmente contra un fondo blanco. Sólo un experto bajo condiciones especiales de iluminación puede distinguir grados de color próximos (por ejemplo, entre F y G), pero con un poco de práctica la mayoría de las personas puede distinguir la diferencia entre los colores que tienen varios grados de diferencia (por ejemplo, entre F y I). Sin embargo, ello es aún más difícil una vez encastados en su joya.

 

Rivialldi sólo trabaja con diamantes de coloración superior a "I"; con ello garantizamos la adecuada belleza de nuestras joyas.

Como excepción a la escala descrita anteriormente, existen colores pronunciados llamados " fancy " como el rojo, azul, verde o amarillo. Estos diamantes son sumamente raros e increíblemente caros. Estos colores fantasía no siguen las escalas normales de color o precio y se clasifican por separado.

Por último, los diamantes pueden presentar fluorescencia al ser expuestos a la luz ultravioleta. Es un resplandor, habitualmente de un tono azulado, que emana de algunos diamantes. Debe evitarse una fuerte fluorescencia, pero una tenue fluorescencia no suele afectar a la apariencia de un diamante. De hecho, algunos clientes prefieren una fluorescencia azul tenue o moderada porque puede hacer que un diamante de color amarillento menos costoso parezca más blanco o incoloro a la luz del día.

 

Diamantes Libres de Conflicto

No Ofrecemos Diamantes de Zonas en Conflicto

Rivialldi Joyas Perú S.A.C., nos tomamos el asunto de los diamantes de zonas en conflicto muy serio. Ofrecemos exclusivamente diamantes adquiridos a través de los más prestigiados proveedores, que cumplan estrictamente con los requisitos del Proceso de Kimberley, y ofrezcan una prueba que todos sus diamantes son adquiridos por medios legales. Todos los diamantes vendidos en Rivialldi tienen la garantía por parte de nuestros proveedores de no ser de zonas en conflicto. Rivialldi respalda y legitima las prácticas humanitarias en el comercio de diamantes y está comprometida a erradicar los diamantes de zonas en conflicto del mercado internacional.

¿Qué son los Diamantes de Zonas en Conflicto?
Los Diamantes de zonas en conflicto, también conocidos como diamantes de sangre son los diamantes que se extraen en zonas de conflicto político y guerra civil, y cuya venta financia a guerrillas insurgentes y a la violencia armada. A menudo, mineros de diamantes que trabajan en dichas zonas en conflicto están sometidos a graves violaciones de los derechos humanos y a abuso. El extremadamente brutal conflicto en Sierra Leona en la década de 1990 provocó una consciencia colectiva a nivel mundial sobre las prácticas ilegítimas en el comercio de diamantes, y la responsabilidad moral de los profesionales de la industria para eliminar explotación en el área. Hoy en día, numerosos esfuerzos están siendo aplicados constantemente como parte de un esfuerzo universal para erradicar diamantes de zonas en conflicto.

¿Qué es el Proceso de Kimberley?
En 2003 el Sistema de certificación del Proceso de Kimberley (SCPK) fue establecido y aprobado en el ámbito internacional con el fin de controlar el comercio de diamantes y de erradicar finalmente los diamantes de zonas en conflicto. Más de 70 países de todo el mundo firmaron el tratado de Kimberley y se han comprometido a comprar y a vender de otros partícipes. Esta participativa gubernamental compromete a dichos países a seguir estrictas directrices en la importación y exportación de diamantes, certificando que sean legítimos, y estando sujetos a revisiones de las facturas y las mina por parte de un comité internacional.

Visite nuestro Centro de Información Sobre Diamantes para saber más sobre el Proceso de Kimberley.